domingo, 21 de octubre de 2007

En la ciudad de la furia

El titulo de este post podría hacer referencia a Soda Stereo ahora que está de moda. Pero no, estoy hablando de la verdadera ciudad de la furia, Buenos Aires.
Capital Federal está cada día mas insoportable, y encima ahora viene el calor.
Me tienta empezar diciendo "la gente no respeta nada" pero eso sería generalizar y no me gusta generalizar, porque claramente yo estoy afuera de la generalidad. En oportunidades anteriores me he referido a que empecemos a usar un poco la cabeza para movernos en la calle. Pero hasta ahora nada cambió tiende a empeorar.
Me molesta caminar por la calle y que los automovilistas pasen con el semáforo en amarillo o ya directamente en rojo. Me molesta que cuando esto pase la policía no le haga la multa o lo pare y le haga perder un poco el tiempo. Me molesta que los colectiveros puedan hacer lo que quieran cuando quieran, ellos deberían ser los más cuidadosos y no los reyes del asfalto. Me molesta que la gente se insulte todo el tiempo y se violente con tanta facilidad. Me molesta no poder ir con una camiseta de boca, racing o san lorenzo por la calle porque si me cruzo con un grupo de river, independiente o huracán me van a pegar simplemente porque soy hincha de otro club. Me molesta que los barrabravas ocupen todo un colectivo y vayan tomando o fumando porque nadie les puede decir nada. Me molesta tenerle miedo a una patota de mediocres porque no hay una justicia que me defienda. me molesta que exista el trabajo de barrabrava. Me molesta tener que resignarme a que eso no va a cambiar. Me mnolesta tener que ir a votar cuando no hay un candidato para mejorar todo esto. Me molesta la intolerancia, la violencia, la estupidez y la impotencia.
Cada vez me tienta más la idea de ir a vivir a otro lado, un pueblo, o una ciudad chiquita y tranquila, donde no se viva a las corridas, donde uno vaya a trabajar en paz y armonía, donde la gente se apoye entre sí, donde las personas no tengan que tomar pastillas para la angustia, la depresión o la ansiedad.
Siempre me gustó Buenos Aires, me siento un bicho de ciudad, pero cada día siento que pertenezco menos a este grupo de gente. Gente acelerada que lo único que le importa es salvarse a sí mismo cagádose en el de al lado, en el de atrás, en el de adelante.

Gente, escucho ofertas.

1 comentario:

Vilma dijo...

Amor, yo ya me fui del pais. Pero suerte.